Categoría: Aspectos técnicos
25/02/2013

Seguridad para los más pequeños de la casa



Tu casa es el lugar donde pasas la mayor parte del tiempo, por tanto, es donde más probabilidades tienes de sufrir accidentes. Los riesgos se multiplican si hay niños en casa, pues son curiosos e inquietos, y llegan a todos los rincones de tu hogar para descubrir qué esconden. Muchos de los objetos que utilizas en tu vida cotidiana pueden suponer un peligro para la integridad de tu hijo. Sin embargo, la mayoría de los accidentes domésticos podrían evitarse siguiendo unas simples recomendaciones.

Algunas estancias de la casa son más peligrosas que otras. La cocina es la zona donde más accidentes domésticos se producen, pues en ella se utilizan numerosos objetos que podrían ser peligrosos. El fuego mientras cocinas, el aceite hirviendo, el horno caliente, la batidora, los cuchillos… Aleja a los niños de todas estas trampas, sobre todo mientras cocinas, y evita que jueguen allí. Asimismo, comprueba que el gas esté bien cerrado después de usarlo y que no haya cables al alcance de tu hijo. Guarda el cubo de basura de forma que los pequeños no puedan acceder a él, pues es una fuente directa de gérmenes. Apaga o desconecta los pequeños electrodomésticos de la cocina después de usarlos y no dejes a la vista ninguna bolsa de plástico, ya que el niño podría asfixiarse.

El baño es otro de los lugares con mayor concentración de accidentes domésticos, sobre todo por resbalones y golpes. Para que esto no ocurra, coloca alfombrillas en la ducha o la bañera, sujetas mediante ventosas, no dejes nunca al niño sin vigilancia mientras se está bañando y recoge el agua que caiga al suelo. Mantén fuera del alcance de tus hijos los artículos tóxicos, como productos de limpieza o maquillaje. Ten en cuenta que los niños lo exploran todo y podrían ingerirlo en un descuido.

El salón está lleno de obstáculos para los más pequeños, por eso mantenlo ordenado siempre que puedas, y enseña a tu hijo a que recoja sus juguetes después de usarlos. Asegura las puertas de los muebles y procura no colocar sillas cerca de las ventanas a las que el niño pudiera encaramarse. Guarda los objetos pequeños que se podría llevar a la boca, como botones, monedas o pilas. Y atención a las estufas y braseros, ya que el pequeño podría quemarse.

Si tienes patio o jardín con piscina, no dejes nunca al niño solo o sin vigilar, y mantén la piscina tapada cuando no la uséis.

Evita posibles caídas por las escaleras colocando cancelas de seguridad a ambos lados de la misma. Protege los enchufes y asegúrate de que la instalación eléctrica está en buenas condiciones. Existen protectores de plástico que podrás adquirir en ferreterías o grandes almacenes que evitarán que los pequeños jugueteen con los enchufes y puedan recibir una descarga.

A continuación recopilamos para ti una serie de artículos que te ayudarán a asegurar la integridad de tu hijo en casa:

  • Protectores para las esquinas de los muebles
  • Cierres de seguridad para cajones, armarios y ventanas
  • Topes para las puertas que evitan que los niños se pillen los dedos
  • Mandos de cocina de seguridad para que el niño no pueda encenderla
  • Barrera de seguridad para cocina, que evita que el niño pueda tocar los fuegos o tirarse sartenes u ollas calientes encima
  • Barrera de seguridad para la cama para evitar caídas mientras duermen
  • Mallas para cunas, para que el niño no introduzca la cabeza entre las barras
  • Protectores de enchufes
  • Cancelas de seguridad para las escaleras
  • Alfombrillas para la ducha

Mantén siempre preparado un botiquín y ten en cuenta que la prevención es eficaz. Nada es demasiado para proteger la salud de tu hijo.


Compartir