Categoría: Aspectos técnicos
30/08/2012

Consejos para cuidar tus suelos de madera

Consejos para cuidar tus suelos de madera

Los suelos de madera están presentes en la mayoría de los hogares porque son capaces de crear ambientes muy acogedores y no son tan fríos como los que están hechos de otros materiales. Las innovaciones constantes que se producen en el mundo de la decoración y del hogar han dado como resultado que tengamos a nuestra disposición una amplia variedad de tipos de suelos de madera. Escoger qué suelo quieres tener en tu casa hoy ya no es un problema, sobre todo gracias a los pisos de madera flotante, plastificados o hidrolaqueados.

Como ya sabrás, la madera necesita unos cuidados específicos que no es recomendable pasar por alto, así que para que tus suelos estén siempre limpios, brillantes y perfectos, debes preocuparte por dos aspectos básicos: la protección y la limpieza. En el primer caso, deberás tener en cuenta una serie de factores que pueden alterar notablemente el estado de la madera. ¿Qué tienes que saber sobre esto? Te explicamos algunos puntos clave que no debes olvidar:

  • La humedad es uno de los grandes enemigos de los suelos de madera. El tipo de madera y de barniz que se le haya aplicado será determinante a la hora de causar un daño mayor o menor. Si la humedad o el derrame se están prolongando durante horas o días, debes poner solución inmediata y secar la zona lo antes posible ya que no solo puede aparecer una mancha, también se puede llegar a hinchar la madera. Si esto último ocurre, será necesario cambiar la parte afectada porque no tendrá solución. Así que te recomendamos que tengas cuidado, por ejemplo, a la hora de regar las plantas.
  • Evitar la luz directa del sol es muy importante. Al igual que lo que ocurre con nuestros muebles, la madera de los suelos también sufre si le llega la luz directamente del sol. Para que no se dañe el color ni el brillo, lo mejor es mantener las cortinas cerradas durante las horas centrales del día.
  • El otro gran aspecto a tener en cuenta son los arañazos y rayones que se pueden hacer si no prestamos atención a determinadas cosas. Por ejemplo, si eres de las que disfruta cambiando los muebles de sitio, procura no hacerlo sola ya que si son muy pesados arrastrarlos puede ser fatal. No solo levantarás el barniz sino que también podrás dejar surcos que solo se quitarán si se acuchilla el suelo de nuevo. En caso de aquellos muebles que se suelen mover diariamente, como sillas o mesitas, es conveniente colocar tacos de fieltro protectores. Son discretos y te ahorrarán más de un disgusto.

¿Qué pasa si tienes mascotas? Los perros y los gatos pueden provocar daños cuando corren o simplemente caminan, especialmente si el animal tiene mucho peso. Dependerá de ti que le cortes o limes las uñas. Si es un gato ¡tus cortinas y sofás también te lo agradecerán!

A parte de los cuidados básicos que hemos mencionado,

la limpieza de este tipo de suelos se debe realizar de una manera específica

. Si no tienes muy claro cómo y cuando y tienes la posibilidad de contactar con la persona que te instaló el suelo, hazlo. Seguro que sabes más de un truco, pero por si acaso, te los detallamos a continuación para que no se te olvide ninguno:

  • Eliminar el polvo en este o cualquier suelo es fundamental y la primera cosa que debemos hacer siempre. ¿Cómo? Se puede utilizar desde una escoba tradicional hasta algunas de las aspiradoras más modernas del mercado. Dependerá de ti, de tus preferencias y, por supuesto, de tu economía. En caso de que sea una escoba, sus cerdas no deben ser excesivamente duras. Lo mismo ocurrirá con las aspiradoras, no olvides cambiar a un cepillo suave cuando pases de una alfombra a este tipo de suelos.
  • El siguiente paso será fregar el suelo. Existen muchos productos en el mercado específicos para este tipo de materiales, pero un truco que nunca falla es el agua y el vinagre, sobre todo porque ayuda a mantener su brillo. Como hemos comentado anteriormente, la humedad es el gran enemigo de los suelos de madera así que lo más aconsejable será que escurras bien la fregona antes. En caso de que tarde mucho en secar y para evitar que queden marcas de gotas de agua, pueden pasar un paño limpio y seco para repasar.
  • Para completar el cuidado de tus suelos y conseguir un brillo impecable es imprescindible encerarlo de forma periódica. Si la madera no ha sido tratada, lo más recomendable es hacerlo cada quince días. En el mercado encontrarás una gran variedad y podrás escoger entre dos versiones, la pasta y la líquida. Por lo general, con la de pasta se obtienen mejores resultados, pero las calidades de otros formatos cada vez aumentan más.

Antes de aplicarlo sigue las instrucciones del producto que hayas elegido, pero lo más acertado es echarlo sobre un trapo, no directamente sobre la superficie, y extenderlo directamente, primero de izquierda a derecha y posteriormente de forma circular. Una vez que esté seco deberás sacarle brillo con un trapo limpio o con una lustradora eléctrica.

Si lo que tienes son suelos plastificados o flotantes, existen ceras líquidas específicas para proteger y nutrir la madera.

Recuerda que es básico que sepas exactamente de qué tipo de madera son los suelos de tu casa para acertar con los productos que debes aplicar. Así evitarás desperdiciar tu tiempo en cosas innecesarias.


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