Categoría: Aspectos técnicos
19/09/2012

Cómo crear un espacio en casa para que los niños estudien y hagan los deberes



Las vacaciones de verano rompen con la rutina y los horarios. Los niños son mucho más libres, no tienen que irse a la cama tan pronto ni madrugar demasiado. Además, las tareas escolares no son tan numerosas y tan solo tienen que trabajar para retener y reforzar los conocimientos aprendidos previamente.

Tras la jornada estival, vuelve septiembre y con él la vuelta al cole. Es normal que al principio a los niños les cueste adaptarse y cambiar sus horas de sueño, mucho más estrictas ahora. Las tareas que han de realizar después del colegio, junto a las actividades extraescolares consumen todo el tiempo de los pequeños y hacen que lleguen a la cama agotados.

Para conseguir que aprovechen al máximo el tiempo en el que permanecen despiertos y puedan realizar adecuadamente todos sus deberes es necesario disponer de un espacio en la vivienda, en el que se encuentren a gusto realizando las tareas y en donde se eviten las distracciones.

Buscar un espacio fijo dentro del hogar para que los niños puedan concentrarse y trabajar de la mejor manera es indispensable. Cuando son más pequeños las tareas son más sencillas: dibujar, colorear, reconocer figuras…pero a medida que van creciendo la dificultad aumenta y por tanto requieren de una estancia alejada de ruidos.

Es importante que desde pequeños utilicen el mismo espacio, ya que eso facilitará su capacidad de adaptación. Es recomendable que la estancia cuente con todo lo que el niño puede necesitar, (libros, diccionarios, rotuladores, etc) así no tendrá que distraerse buscando el material en otras ubicaciones de la casa, y aprovechará más el tiempo. También para evitar la distracción, no sitúes videojuegos, el televisor o el móvil cerca del lugar de estudio de tu hijo.

Para que el espacio sea acogedor, anímale a que lo personalice, e incorpore carteles, dibujos o textos con frases ingeniosas o de ánimo. Así la estancia será más acogedora. Eso sí, siempre que no esté sobrecargada.

La disciplina es fundamental, ayúdale a crear un  horario, para que se organice y le dé tiempo suficiente. Un calendario y una agenda son claves.

Otro aspecto importante es el asiento. Evita que tu pequeño realice sus deberes en el sofá de casa. Debe apostar por un asiento ergonómico, que le permita sentarse formando un ángulo de 90 grados. Debe adquirir buenas posturas, para que la espalda y el cuello gocen de buena salud.

En cuanto a la luz, siempre es más recomendable apostar por la natural. Para ello, procura que la mesa de trabajo se encuentre en un espacio luminoso, próximo a la ventana. Si no es posible, sobre todo en las tardes de invierno, asegúrate que la habitación disponga de la luz artificial suficiente, así evitarás que tenga que forzar la vista.

No importa el tamaño de la habitación del niño, con un poco de ingenio podrás conseguir un espacio único y divertido, donde pueda realizar sus actividades de la forma más rápida y divertida posible…Ahora ¡A estudiar!


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