Categoría: Mi Experiencia Realia
21/03/2018

Mi Experiencia Realia: ¿qué es mejor comprar o alquilar?

Qué es mejor comprar o alquilar una vivienda

Probablemente te hayas preguntado alguna vez: ¿qué es mejor comprar o alquilar? Yo tuve ese dilema durante tiempo, así que voy a intentar ayudarte a resolverlo.  Me llamo Marta y voy a contar a través de mi experiencia cómo conseguí decantarme por una de ellas. Llevaba tres años alquilada en un pequeño apartamento a las afueras de Sabadell pero, de mutuo acuerdo con mi novio David, decidimos el día de nuestro segundo aniversario irnos a vivir juntos. En un primer momento, pensé en alquilar un nuevo piso, pero la previsión del sector inmobiliario para 2018 que publicó Realia, me hizo reflexionar durante varios días y poner sobre la mesa la posibilidad de comprar una vivienda. La gran pregunta había llegado a mi vida: ¿qué es mejor comprar o alquilar? Mi novio y yo consultamos a nuestros familiares y amigos qué opción debíamos tomar pero no sacamos nada en claro, así que me propuse investigar por mi cuenta.

 

Lo primero que hice fue hablar con David y acordar cómo imaginábamos nuestro piso ideal. Por suerte, coincidimos bastante: debía ser luminoso, tener tres dormitorios y garaje, estar cerca de lugares de ocio y sobre todo bien comunicado. Esta última era una prioridad que marqué porque en mi anterior piso había comprobado el inconveniente que me suponía estar lejos del metro, ya que todas las mañanas me traslado a Barcelona para trabajar como administrativa.

 

A partir de ahí comencé a buscar información y encontré en el último informe de Fotocasa, que el precio de los alquileres cerró 2017 con la mayor subida en once años. Además, leí en el mismo informe que Barcelona era la provincia en la que arrendar un piso sale menos económico. Por ello, llegué a la conclusión de que dejando el alquiler y optando por la compra sustituiría un gasto como es el pago de la renta mensual de arrendamiento, por una inversión que me permitiría convertirme en propietaria e ir constituyendo un patrimonio. La duda sobre comprar o alquilar una casa me seguía rondando en la cabeza, pero una de las dos opciones comenzaba a ganar terreno.

 

Un día viendo una película bastante aburrida en la televisión, David me comentó la posibilidad de que nos destinaran a otra ciudad o país y tuviéramos que dejar de vivir allí. Me hizo dudar un instante, pero rápidamente caí en que en ese caso alquilaríamos la vivienda y mientras esta se seguiría revalorizando.

 

Además, encontré un  informe elaborado por la Universidad Pompeu Fabra y Tecnocasa que señalaba que la vivienda sigue teniendo un precio muy inferior al de hace diez años: un 35% más barato de media que en 2008. Esta información me hizo ver la compra de una casa como una gran oportunidad y recordé la cantidad de dinero que había gastado en arreglos u objetos de decoración para las casas de mis caseros y lo a gusto que hubiera pagado esa cantidad en un piso de mi propiedad, ya que la inversión hubiera sido para mí.

 

Mi novio y yo valoramos todos los datos que habíamos extraído de la investigación y decidimos que comprar iba a ser nuestra primera opción. Con cerca de 60.000 euros, entre ahorros y una donación que me hizo mi abuela, teníamos el dinero para la entrada, pero nos preocupaba saber si íbamos a conseguir la financiación restante de la hipoteca. Comenzamos a buscar información sobre las ofertas de hipotecas y comprobamos que los tipos de interés estaban bajos y se esperaba que continuasen así durante varios años. Esto lo vimos muy interesante porque los primeros años siempre son los más duros.

 

Llegados a ese punto, rellenamos los datos del simulador de hipotecas de Realia y este nos dio una cifra aproximada de lo que debíamos pagar. Fue un momento de gran alegría ya que por un poco más de lo que estábamos pagando por nuestros dos alquileres, el de mi novio y el mío, comprobamos que podríamos hacer frente a la hipoteca y convertirnos en propietarios.

 

¡Y llegó el momento! Por fin nos pusimos a buscar piso. Empezamos emocionados, pero poco a poco nos fuimos desmoralizando. No encontrábamos nada que se ajustara a nuestras expectativas. Pero de pronto, un día volviendo del trabajo, vi la promoción Essencia de Sabadell de Realia. Tardé pocos segundos en comprobar que era el piso de nuestros sueños. Llegué a casa de mi novio entusiasmada y le enseñé las fotos y las condiciones de la vivienda. David me dijo que tenía muy buena pinta, pero que debíamos informarnos mejor. En ese mismo momento, cogí el teléfono y marqué rápidamente el número de la oficina de ventas de Realia.

 

Espero que mi experiencia te haya ayudado. Pero si todavía tienes dudas, no te preocupes, muy pronto encontrarás en este blog historias de primera mano que te serán de gran utilidad. Hasta entonces, yo te recomiendo que sigas investigando.

 

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